sábado, 25 de julio de 2009

Rosa Elena dijo:

Hola a todos, nos queda claro que con esta conversación, nos hemos subido la cuota todos y hemos puesto la barra del entendimiento más alto de lo acostumbrado, tal vez eso es justamente lo que nos ha mantenido interesados, pues el conocimiento es un desafío pero también una motivación que nos entusiasma. Ojalá que al final, quedemos más interesados en el arte y vayamos en busca de la experiencia estética que es la razón de ser del arte, creo yo. Que no nos quedemos en meras elucubraciones intelectuales acerca del concepto.

Les comparto mis propias reflexiones sobre el tema con los siguientes ejemplos, que me han facilitado intentar comprender mejor la esencia del arte, lo que hace que sea lo que es, y no algo diferente, y que lo distingue de otras actividades y expresiones humanas, valiosas o no, bellas o no. Al hablar de la esencia, no hablamos de los grados de calidad de algunas obras, de me gusta o no me gusta, ni de un determinado tipo de estética, pues como hemos visto, aunque la estética siempre ha estado presente en el arte, sus cánones se han ido modificando y flexibilizando históricamente.

A mi me está ayudando preguntarme:
¿cuál es la diferencia entre un garabato y un signo?.
¿Cuándo el garabato pasa a ser signo, que condiciones tienen que acontecer en el hombre y en la calidad del dibujo para que logre el diseño del signo?

Dejo abiertas a su propia reflexión las preguntas, pero afirmo que existe un salto cualitativo entre ambos, casi un salto cuántico de comprensión y evolución del cerebro y el intelecto. El símbolo se llena de significados pero solo son representados simbólicamente, no son el significado en sí. Para ser un signo completo, requiere entrar en relación con otros signos significativos y lograr comunicar algo coherente y relativamente comprensible para los demás, otra cosa será si lo hace dentro de ciertos cánones de lenguaje.

Comentaba con Chito, que la diferencia entre un chimpancé y un humano, anivel de código genético, parece ser que es de un 3 por ciento solamente! Algo extraordinario sin embargo, es asombroso que baste con ese 3% para hacer una gigante diferencia cualitativa entre ambos.

Creo que la esencia del arte apunta a ese 3%, no es mucho, pero es sustancial y logra aclarar la diferencia entre el arte y lo que no lo es, porque el arte es una de las actividades más específicamente humanas, que han reflejado el avance cultural y evolutivo de la humanidad. El arte no es cualquier garabato, debe dejar de serlo para ser arte, creo yo.

Gaby Figueroa me comentaba que sus clientes le llegaban a comentar que sus pasteles, a diferencia de otros, eran una obra de arte. Muy buen, bello y riquísimo ejemplo. Qué debe ocurrir para que el pastel deje de ser un pan común, y se convierta en arte?

Qué diferencia existe entre apurarse un té o celebrar el arte de la ceremonia del té japonés? Cuál es ese elemento que nos ha permitido dejar atrás la barbarie y ha pulido a grados excelsos nuestra sensibilidad, percepción, habilidad, conocimiento?

Otro ejemplo que les comparto es el de un río, contiene agua, pero el mar, la lluvia, un lago, el grifo, un pozo también la contienen, entonces, ¿cómo podemos distinguir unos de otros? ¿qué es su diferencia esencial o sustancial? ¿cuäles son las características accidentales, variables, mutables, incidentales que lo modifican y hacen que se formen una enorme variabilidad de ríos, pero que sin embargo, no lo modifican esencialmente?

Por ejemplo, el río es sustancialmente una corriente de agua que desemboca en el mar o en un lago, corre siempre hacia abajo y digamos que contiene agua y siempre es serpenteante, dado que toma la forma del terreno, se adapta. Algo que me parece sustancial también es que contiene márgenes, de no contenerlos, no dejaría de ser agua, pero sí dejaría de ser río. Pasaría a ser un cuerpo de agua diferente y perdería su esencia de río, podría ser charco, laguna, lago, mar, etc. Pueden ser los márgenes del amazonas, pero márgenes al fin.

Aceptando esto esto, podemos darnos cuenta que existen una gran variedad de ellos; feos, bonitos, caudalosos, riachuelos, limpios, contaminados. Incluso cuando se secan, dejan una huella inconfundible.

De la misma forma, el arte tiene sus márgenes, no lo es todo. No toda expresión humana es arte, existe diferencia entre una cháchara superficial a un discurso y la oratoria, entre tragar y hacer de la alimentación un arte, entre gritar en la regadera y cantar, entre brincotear y bailar, entre echarle a la olla lo que encuentres en el refri o el arte culinario, etc. Es un salto caulitativo, tal vez no cuantitativo, creo yo.

besos para todos.

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