Por experiencia sabemos que hay diferencia entre las paparruchas de las que habla Picasso y la verdadera creatividad e inspiración, tal vez no sabemos definir el amor o el arte, pero lo reconocemos cuando estamos frente a el, Yolanda llora frente al David.
Le preguntaban a San Agustín ¿qué es Dios? y el les contesta: -si me lo preguntas, no lo sé, pero si no me lo preguntas sí lo se. Las experiencias trascendentes son difíciles de describir con palabras, por que las palabras son limitantes, encasillan, o esto o lo otro, pero no ambas a la vez. La experiencia artística unifica los contrarios aparentes. Solo la poesía, con su belleza, nos permite acercarnos a la experiencia del amor y de lo trascendente. No es lo que dice, sino cómo lo dice.
La experiencia artística es de otro orden, trasciende la vida rutinaria. En la superficie está la perfección de la técnica, pero la inspiración... ¿de dónde surge ?. La experiencia del creador y del espectador es cualitativamente distinta frente a una obra inspirada y otra que no lo es. Quizá de allí surgen los niveles en el arte.
Dejándonos guiar con la imagen del laberinto, ¿a qué centro llega, o del cuál se despliegan los caminos?. Alguna vez comenté que el artista debe conocerse, para poder acceder a su propio centro creativo, a la esencia de donde surge el genio. Eso, a lo que Chopra llama el campo de todas las posibilidades, a lo que los cristianos llaman la omnipotencia divina, el vacío de los taoistas, el Brahama de los indios. Charlie Brown, cuando la maestra le preguntó qué es la nada, dijo: -la nada es un globo sin piel.
Los místicos afirman que en la densidad y agitación de la periferia todo es efímero, aparente, dual y contradictorio, variaciones del mismo tema. Desde la superficie, se elabora con la mente, con la memoria, se copia y repite, se perfecciona la técnica, se aprende a pintar, pero no se crea.
Qué curioso, son los místicos, los enamorados, los niños y los artistas quienes, logran una experiencia cualitativamente distinta, y a veces, logran comunicarla. Los artistas lo hacen con arreglo a la estética. Esa subjetividad, surge de la experiencia de una conexión diferente. Han dado un salto, ¿o un clavado?. Ahora sus actos están impregnados de esa "otra cualidad" tan distinta de la percepción común. La belleza siempre está presente, pero el artista, nos guiñe el ojo y nos ofrece un fragmento luminoso del centro, refresca nuestra percepción embotada, e invita la atención sensible y refinada.
En el artista, el garabato se vuelve signo, no solo adquiere significado, sino que lo comunica en forma bella y diferente, el mensaje mismo se ha ennoblecido, ahora es cualitativamente distinto. Pienso en la belleza y fluidez de la caligrafía japonesa o china, Pepe tiene una bella pintura del tema y les invito a contemplarla. En ese cambio, algo inaprencible se transforma, algo eterno y sustancial a la vida se revela. El caos tomó forma y coerencia, se ordenó a una intención. Algo nuevo ha sido creado y contiene a su autor, no es distinta de él, y nunca lo será, no hay nada que modificar o cambiar, se hace de golpe. El autor ahora es co-creador, a semenanza de Dios. Ahora hay magia que asombra, que une, que invita al silencio contemplativo, algo imperceptible nos conmueve a otro nivel del acostumbrado, despierta una nueva conciencia. El objeto tiene "otra" cualidad imperceptible, tiene duende, ahora es arte.
El arte nos ofrece una llave ondulante que abre una percepción cualitativamente distinta. Nos pone en un camino serpenteante imbuído de esa experiencia unificadora, sustancialmente bella, para ser comunicada subjetiva y estéticamente. Sin embargo, muchos ignoran el camino, incluso desconocen la existencia de la llave. Pero cuando alguien la encuentra, y logra plasmar su experiencia, a nadie le queda duda de que "eso" es arte y de muy alto nivel.
http://www.world-heritage-tour.org/asia/south-asia/india/mumbai/elephanta/trimurti-three-forms-in-sanskrit-designate-the-three-deities-presiding-the-different-states-of-the-hinduist-universe/sphere-flash.html?redirect=1
Les comparto:
Se cuenta una bella anécdota acerca del poeta, filósofo y crítico inglés Coleridge, al cual se le otorga el mérito, como poeta, en haberse alzado contra los lugares comunes y la literatura artificial de su tiempo. Coleridge, dejó únicamente siete poemas concluídos. Sin embargo, parece que dejó cerca de cuarenta mil incompletos. Cuando estaba por morir, alguien le preguntó:
- ¿Qué te ocurre? La casa está toda llena de poemas incompletos, y a algunos sólo les falta un toquecito, la última línea. O bien, hay tres líneas y falta una. ¿Por qué no puedes terminarlos?
Se dice que Coleridge respondió:
-¿Quién podría terminarlos? Yo nunca escribí ni una sola palabra. Cuando no estoy, algo desciende. Sólo surgieron 3 líneas; estuve esperando la cuarta, per nunca apareció. Y yo no puedo completarlo, pues no sería correcto. No puedo porque vendría de un plano diferente del ser. Yo no estaba cuando aparecieron estas líneas, y estaría demasiado presente al agregar la cuarta. Yo podría agregarla, perso sería simplemente falsa; sería algo impuesto No sería fluido, no sería auténtico, ni sería real. ¿Qué puedo hacer entonces? Solo puedo esperar. Para algunos, esperó 20 años.
Inscripción Para Una Fuente Que Mana En Un Brezal
¡SICÓMORO, a menudo con música de abejas!
Tales tiendas querían los Patriarcas. Cubran
esas añosas ramas intactas largo tiempo
la taza pequeñita y redonda, que ampara
de las hojas caídas una piedra. y envíe,
tranquila como el hálito de un infante dormido,
primavera esas aguas frías al caminante,
con palpitar seguro y suave. Que no cese
el cono de arenita en su mudo danzar,
al fondo, como un paje de los Ellos, pues baila
ahora, tan menudo y alegre como ellos,
sin turbar a la fuente en su tersura clara.
Aquí hallarás frescor y crepúsculo y musgo,
un blando asiento y una sombra profunda y vasta.
Más árboles no busques: ni lejos los verías.
Bebe, pues, peregrino, y descansa. y si tienes
muy limpio el corazón, también podrá tu espíritu
refrigerarse, oyendo algún sonido dulce
de las brisas o las abejas murmurantes.
Versión de Màrie Montand
Se dice de uno de los grandes poetas de la India, Rabindranath Tagore, que cada vez que estaba escribiendo o pintando un cuadro, era tanta su autoconciencia, que se olvidaba de comer, de beber, de dormir. Incluso entraba su esposa y él no podía reconocer
al ser que estaba de pie ante él. Entonces, cada vez que estaba de ánimo creativo, nadie lo molestaba, nadie se le acercaba, nadie pasaba por su casa, porque él estaba en un estado de ánimo tan diferente que molestarlo podía ser fatal. Durante tres o cuatro días, no comía, no "hacía" nada. Se había transformado en un medio. Era uno.
Se cuenta que el libro de Gitanjali, por el cual ganó el premio Nobel, él mismo lo tradujo, porque lo escribió en bengalí. Pero no se sentía seguro para traducir poesía, dado que la poesía existe más allá de la gramática, siendo más música que lenguaje y más sentimiento que idea. Siguiendo con las ideas anteriores, en la superficie está la prosa pero en el centro, en el manantial, la poesía.
Rabindranath lo intentó muchos días en partes sueltas y finalmente lo tradujo completo, Pero no se sentía seguro, así que le pidió ayuda a C.F. ANdreus, uno de los colegas de Mahatama Gandhi, que trabajó mucho a favor de la independencia de la India. Éste lo miró y le dijo:
- ¡Es maravilloso, hermoso! Sólo me gustaría modificarlo en cuatro partes, pues en cuatro partes no es gramatical. Entonces, lo modificó en esas cuatro partes (4 palabras únicamente). Rabindranath se puso muy contento y se lo agradecío.
Rabindranath lo llevó a Londres y antes de su publicación convocó una pequeña reuníón de poetas (20) en casa de Yeats, uno de los grandes poetas ingleses. Después de escucharlo, Rabindranath les preguntó:
-¿Creen que falta algo?
Yeats le dijo:
-Está mal en cuatro partes.
Muy sorprendido Rabindranath le preguntó cuales eran:
Yeats le señaló las mismas 4 palabras y le aclaró:
-En estas cuatro partes, se interrumpe la onda. Alguna otra persona introdujo esas cuatro partes; no fuiste tú.
Yeats captó que la cualidad había cambiado, ahora surgía de otro nivel y eso lo había bloqueado, le había quitado la belleza y armonía, algo ya no fluía.
Rabindranath les comentó como había sucedido y agregó:
-El inglés no es mi lengua materna, éstas otras son las que originalmente utilicé, pero son incorrectas gramaticalmente.
Yeats le respondió:
- Son gramaticalmente incorrectas, pero son poéticas, tienen onda, así que olvida la gramática y conserva la onda.
Parece que el centro tiene la naturaleza de la onda, es el plano del uno, donse se disuelve la dualidad del superficie. Ante la obra, por un instante, el autor, la obra y tú son uno.
Qué casualidad, que los físicos cuánticos afirman que la luz puede ser onda o partícula.
besos.
NOTA
La película Xanadu de 1980 (fantasía musical) dirigida por Robert Greenwald protagonizada por Olivia Newton-John, Gene Kelly y Michael Beck. El título del filme hace referencia al poema “Kublai Khan o La visión en un sueño” en un fragmento del poema de Coleridge el cual es citado en una de las escenas dentro de película
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